Reseña: Young Liars No.3 (DC/Vertigo)
Martes, Mayo 20 2008 Por: Legion
Escritor: David Lapham; Arte y portada: David Lapham.
Este número fue absolutamente sorprendente y le doy el muy personal título de cómic de la semana, por encima del resto y nótese lo competida que es esta semana con títulos como Locke & Key o Thunderbolts. En el primer número de Young Liars nos presentaron al grupo de perdedores que son el centro de atención en este título, conocimos la dinámica que manejan unos con otros notando detalles como el odio de Ceecee a... bueno a todos, la extraña obediencia de Sadie a su novio Danny o la confianza absoluta que siente Danny por Donnie. Al final del primer cómic, Truman revelo la locación de Sadie a su loca familia, que decidió enviar gente amable por ella. En el segundo número, sin ninguna razón aparente, el autor decidió relatarnos el pasado de Danny y el comienzo de su relación con Sadie, la razón de ello cobra sentido en este número que es totalmente descorazonador, depresivo y sorprendente (de esas sorpresas GRANDES).
Lapham impacta con este título en el que los personajes sufren dolencias que a cierto, grado podemos entender y compartir, en un mundo que por más fantástico que parece, de alguna forma no lo es más que el nuestro. La principal razón para recomendar este título radica en que ningún cómic retrata tan bien el siglo 21, en sus temores y en las aspiraciones y dolencias que puede tener un adolescente. Es un título en donde los miedos íntimos se hacen realidad y una aguja o una bala no son peor monstruo que el que los personajes hacen de el.
Empezamos el número con un intento de suicidio en el pasado de uno de los personajes. Cuando volteamos a la siguiente página, tenemos a nuestro querido grupo de fracasados en medio de un pleito dentro del antro con la policía. Las cosas se ponen “calientes”, el patrón de Annie X no se toma muy a bien su rechazo y Sadie reacciona como es usual ante esas circunstancias. Mientras se fugan se topan a Truman cubierto en heces y a Donnie sufriendo de una sobredosis de narcóticos, por lo que es necesario llevarlo a un hospital.
Saliendo del antro un punk al que Sadie dejó plantado dentro de la fiesta los espera con algunas amistades y una navaja, cuando repentinamente son masacrados por unos indigentes mejor conocidos como los Pinkertons. Estos son un grupo de asesinos que trabajan para la familia de Sadie y buscan recuperarla (y de paso matar a Danny). Danny parece saber mucho al respecto de los Pinkertons, pero se guarda su conocimiento a pesar del constante interrogatorio de Cee Cee. Una vez en el hospital, Donnie es atendido, cuando aparece otro de los Pinkertones disfrazado de médico, amenaza con matar a Donnie tomándolo de rehén cuando Sadie comienza a golpearlo brutalmente y Danny lo mata. Al final del título tenemos un recuadro que aclara como es que Sadie terminó con la bala en la cabeza que la esta matando y vemos al grupo viajando rumbo a España, en busca del tesoro de Truman.


